Presentación

Atardecer cálido en la costa de Roquetas de Mar.

Llega el momento de recoger tras un agradable día de playa, aunque algunos prefieren aguantar un poco más para disfrutar de los tonos rojizos y amarillentos que arropan el final del día. Aparece una gaviota picofina, catalogada como vulnerable a la extinción, sobrevolando elegantemente la escena y atraviesa el paseo marítimo para acabar posada en la cima del torreón principal del majestuoso Castillo de Santa Ana.

Mientras tanto, a las puertas del mismo, se agrupa una multitud de melómanos a la espera de que llegue la deseada hora. La gran mayoría repite. Comentan con los neófitos la inolvidable experiencia en los conciertos del año anterior.

Al otro lado de la puerta, la organización ultima los detalles y confirma que está todo preparado: mesas de recepción, libretos, display, luces.