Presentación
La velocidad es el signo distintivo de nuestro tiempo. Vivimos rodeados de avances tecnológicos que facilitan nuestra existencia, pero que nos arrastran, a través del teléfono móvil y la hiperconectividad, hacia un ritmo estresante y, a menudo, preocupante.
Ante esta deriva, un festival como el Mare Musicum se alza como un refugio. Al cruzar las puertas del Castillo de Santa Ana, nuestro público protagoniza un acto de rebeldía cada vez más necesario: el de detenerse. Los creadores culturales han empezado a diseñar sus obras bajo la premisa de nuestra falta de atención. Hoy, muchas personas ven películas o series con el teléfono en la mano, practicando un scroll infinito que nos impide profundizar en nada. Incluso las plataformas de streaming parecen exigir a sus guionistas que reincidan en los puntos clave de la trama, asumiendo que el espectador ha perdido la capacidad de seguir un relato sin distracciones.
La música, y en particular la música antigua, es incompatible con esa fragmentación. Aquí contamos con especialistas que dedican sus vidas a la investigación, recuperando partituras y recreándolas con instrumentos y prácticas históricas que exigen una entrega total. Asistir a un concierto de estas características exige mucho más que una simple presencia física: requiere abandonar el estímulo constante y vacío de una pantalla para entregarse por completo a la belleza de sus texturas y al lenguaje de sus instrumentos. Hagamos de estas noches en nuestro querido castillo un verdadero paréntesis. Cortemos, al menos durante esta semana, con esta inercia que nos empuja a la dispersión. Les invitamos a disfrutar del presente, de la sonoridad única de este recinto y de su magia a escasos metros de la orilla, donde la brisa del mar es el único acompañante necesario. Recuperemos, aunque sea por un momento, esa calma y ese deleite por la belleza que tanto se valoró en el pasado y que corremos el riesgo de perder por completo.
Sabemos que no estamos solos en esta convicción, y que son muchas las personas que comparten esta forma de sentir la música. Somos conscientes de que, en un mundo que reclama constantemente nuestra atención, elegir dedicar estas horas a la escucha profunda es una decisión valiente. Por ello, nuestro mayor deseo es que esta XIV edición sea para ustedes una experiencia plena y transformadora, un espacio donde la música recupere su valor esencial y donde el silencio compartido sea el mejor de los encuentros.
La Dirección del Festival.

Daniel Salcedo Núñez
Concejal de Cultura
Organiza:
Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Roquetas de Mar.
Dirección artística:
Belinda Sánchez-Capuchino y Miguel Ángel García.















